06/03/2026
Beijing y Teherán mantienen un fuerte vínculo económico y energético, que no se traduce en un pacto de defensa
China, como Rusia, observa hoy con preocupación el avance de la guerra en Medio Oriente.
Beijing mantiene una estrecha asociación estratégica con Teherán, clave para expandir su influencia geopolítica en la región.
La asociación entre ambos países se basa en un fuerte vínculo económico y energético, que no se traduce en una alianza militar. Irán es, para China, un punto estratégico hacia Medio Oriente y Europa de la Nueva Ruta de la Seda, un macro proyecto global de infraestructura y conectividad china que busca unir Asia con Europa, África y América Latina.
Irán no solo envía la casi totalidad de su producción petrolera a China, sino que además esa asociación comercial le permite sortear las sanciones internacionales, aplicadas por Estados Unidos y la Unión Europea, por sus planes nucleares.
Además, Beijing y Teherán firmaron un acuerdo estratégico de cooperación en 2021 por 25 años. El pacto incluye inversiones chinas en energía, infraestructura, transporte y telecomunicaciones.
Irán y China se coordinan en varios foros internacionales, como el BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghai que integran una decena de países asiáticos. Pero al mismo tiempo China mantiene un vínculo pragmático con Israel y buenas relaciones con Arabia Saudita (enemigo histórico de Teherán y al que bombardeó en los últimos días). Beijing había sido el impulsor de la normalización diplomática entre sauditas e iraníes en 2023. (Fuente: TN)