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05/01/2026

Trump exige el «control total» sobre Venezuela y amenaza con intervenir en Colombia y México

Trump amenaza a Venezuela con nuevos ataques y exige acceso total a su petróleo y recursos

Venezuela vive una nueva escalada de tensión internacional tras las últimas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha reclamado “acceso total” a los recursos naturales del país incluido el petróleo y ha advertido de nuevos ataques si el Gobierno venezolano “no se porta bien”, según la cobertura publicada en las últimas horas por varios medios internacionales.

El mensaje, lanzado a bordo del Air Force One en su regreso a Washington desde Mar-a-Lago (Florida), eleva el listón político y militar en una crisis que ya venía marcada por el impacto de la operación estadounidense del fin de semana.

De acuerdo con la información difundida, Trump vinculó su estrategia a una línea de intervención bautizada como “Doctrina Donroe”, presentada como una reinterpretación de la Doctrina Monroe.

 

En ese contexto, el presidente insistió en que su objetivo es “la paz en el mundo”, aunque lo acompañó de una advertencia directa: “Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque”. El foco de sus palabras vuelve a situar a Venezuela como eje de una presión internacional con componentes energéticos, de seguridad y de geopolítica regional.

Venezuela en el centro del pulso: petróleo, transición y amenazas a la región

En paralelo a la exigencia sobre los recursos, Trump aseguró que Venezuela “está a cargo” de Estados Unidos y adelantó que figuras de su Administración, como el secretario de Estado Marco Rubio, asumirán un papel determinante en un periodo de transición de duración indeterminada.

Según ese relato, no habría elecciones inmediatas, al considerar Trump que el país debe ser “arreglado” antes. Este planteamiento ha alimentado el debate sobre el alcance real de la operación y sobre qué margen de autonomía quedaría para las instituciones de Venezuela en un escenario tan condicionado desde el exterior.

En este marco, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rdriguez ha asumido como presidenta encargada, un movimiento que algunos medios sitúan dentro de un diseño de transición observado de cerca por Washington.

Aun así, Trump también lanzó una advertencia explícita a la nueva autoridad: “Si no hace lo correcto va a pagar un precio muy alto”, llegando a sugerir que ese coste podría ser “más alto que Maduro”. La frase, por su contundencia, ha tenido eco inmediato y vuelve a colocar a Venezuela en una posición de máxima exposición ante decisiones externas.

Venezuela vive una nueva escalada de tensión internacional tras las últimas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha reclamado “acceso total” a los recursos naturales del país incluido el petróleo y ha advertido de nuevos ataques si el Gobierno venezolano “no se porta bien”, según la cobertura publicada en las últimas horas por varios medios internacionales.

El mensaje, lanzado a bordo del Air Force One en su regreso a Washington desde Mar-a-Lago (Florida), eleva el listón político y militar en una crisis que ya venía marcada por el impacto de la operación estadounidense del fin de semana.

De acuerdo con la información difundida, Trump vinculó su estrategia a una línea de intervención bautizada como “Doctrina Donroe”, presentada como una reinterpretación de la Doctrina Monroe. 

En ese contexto, el presidente insistió en que su objetivo es “la paz en el mundo”, aunque lo acompañó de una advertencia directa: “Si no se portan bien, lanzaremos un segundo ataque”.

El foco de sus palabras vuelve a situar a Venezuela como eje de una presión internacional con componentes energéticos, de seguridad y de geopolítica regional.

Venezuela en el centro del pulso: petróleo, transición y amenazas a la región

En paralelo a la exigencia sobre los recursos, Trump aseguró que Venezuela “está a cargo” de Estados Unidos y adelantó que figuras de su Administración, como el secretario de Estado Marco Rubio, asumirán un papel determinante en un periodo de transición de duración indeterminada.

Según ese relato, no habría elecciones inmediatas, al considerar Trump que el país debe ser “arreglado” antes. Este planteamiento ha alimentado el debate sobre el alcance real de la operación y sobre qué margen de autonomía quedaría para las instituciones de Venezuela en un escenario tan condicionado desde el exterior.

En este marco, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodriguez  ha asumido como presidenta encargada, un movimiento que algunos medios sitúan dentro de un diseño de transición observado de cerca por Washington. 

Aun así, Trump también lanzó una advertencia explícita a la nueva autoridad: “Si no hace lo correcto va a pagar un precio muy alto”, llegando a sugerir que ese coste podría ser “más alto que Maduro”.

La frase, por su contundencia, ha tenido eco inmediato y vuelve a colocar a Venezuela en una posición de máxima exposición ante decisiones externas.

La crisis no se ha quedado en Venezuela. Trump extendió sus amenazas hacia Colombia, sugiriendo la posibilidad de una “misión” similar a la que, según estas informaciones, culminó con la captura de Nicolás Maduro. “Colombia también está muy enferma”, dijo, en una acusación dirigida al presidente Gustavo Petro, a quien responsabilizó de la producción y tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. 

El comentario, recogido por agencias y medios internacionales, eleva la inquietud en la región por el riesgo de contagio del conflicto más allá de Venezuela.

Trump amenaza a México y Colombia con hacer lo mismo que en Venezuela

Respecto a México, Trump recordó su oferta de enviar tropas para combatir el narcotráfico, aunque admitió que la presidenta

Claudio Sheinbaum rechazó la propuesta, apelando a la soberanía del país. Y sobre Cuba, Trump sostuvo que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel “está a punto de caer” por su dependencia del petróleo venezolano y por la falta de ingresos.

De nuevo, Venezuela aparece como pieza central de un tablero donde energía, seguridad y presión política se mezclan sin disimulo.

En las últimas horas, además, se ha conocido un dato especialmente sensible: Cuba informó de la muerte de 32 de sus ciudadanos identificados por distintos medios como miembros de fuerzas y servicios vinculados al Estado durante la operación estadounidense en Venezuela.

El anuncio ha elevado aún más la tensión y añade una dimensión humana y diplomática a una crisis ya inflamable.

Varios medios internacionales han recogido que La Habana declaró días de luto y que los fallecidos se encontraban en el país a solicitud de autoridades venezolanas, sin que se hayan detallado plenamente las circunstancias.