13/04/2022
Entre marzo y mayo, estos cetáceos realizan un “varamiento intencional” en el norte de Península Valdés: atacan crías de lobos marinos que están en la orilla
Lo que sucede en la Punta Norte de Península Valdés es único en el mundo. Literalmente único. Allí hay un grupo de orcas residentes que generan fanatismo, admiración y convoca documentalistas de todas partes del mundo.
Las orcas son los predadores topes del océano. Usan su inteligencia para aprender diferentes técnicas de caza que varían según la zona geográfica y de las presas. En Península Valdés hay 23 ejemplares, según el trabajo de la organización Península Valdés Orcas Research. Se mueven siempre en familia, son matriarcales, por lo general “la abuela” es la líder del grupo y se alimentan de salmones, tiburones, crías de lobos marinos. Podríamos decir que son una especie de “leones de mar” si los comparamos con los reyes de la selva.
En esta zona de la Patagonia argentina, las orcas aprendieron a cazar arriesgando su propia vida: salen a toda velocidad hacia la playa en búsquedas de las crías de lobo marino que estén nadando en la orilla. Esto se conoce como “varamiento intencional”. Las playas de canto rodado y el continuo perfeccionamiento de la técnica hacen que estos animales de hasta 4.000 kilos no se queden atascados en la playa, algo que podría resultarles mortal.
Este comportamiento genera fascinación a investigadores, turistas y documentalistas de diferentes lugares del mundo que se instalan semanas para poder registrar este fenómeno natural y salvaje.
Si todas las condiciones climatológicas que mencionamos antes están dadas, puede que aparezcan las orcas o puede que no. Patrullan kilómetros y kilómetros de costa en búsqueda de alimentos, pero entre marzo y mayo suelen aparecer en el norte de Península Valdés.
La naturaleza puede parecer cruel si la vemos a través de ojos del ser humano pero es salvaje y única. Por esto, es que tenemos que observarla y respetarla sin intervenir.