03/05/2026
Shakira arrasó este sábado en Río de Janeiro con el megaconcierto gratuito que ofreció en la playa de Copacabana, donde se catapultó como la primera latina en hacer historia en las míticas arenas de Río de Janeiro con el más multitudinario espectáculo de toda su carrera artística
Río de Janeiro volvió a convertir Copacabana en el mayor escenario del mundo. Shakira actuó el sábado ante dos millones de personas en un concierto gratuito que el alcalde de la ciudad calificó de histórico y que generará unos 155 millones de dólares para la economía local.
Poco después de las 23:00 del sábado, con más de una hora de retraso sobre el horario previsto, Shakira subió al escenario levantado frente al hotel Copacabana Palace. Sobre la playa, drones dibujaron en el cielo la frase "Te amo, Brasil" en portugués. Abajo, dos millones de personas esperaban.
El alcalde de Río, Eduardo Cavaliere, lo confirmó en su cuenta de X esa misma noche: "La loba hizo historia en Río". La cifra iguala las convocatorias de los dos años anteriores en ese mismo escenario, Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2025, y consolida Copacabana como el punto de referencia mundial para los grandes espectáculos de masas al aire libre.
El concierto forma parte de la gira mundial 'Las mujeres ya no lloran', que toma el nombre de su álbum de 2024. Shakira repasó sus canciones más reconocibles, desde 'Hips Don't Lie' hasta 'La Tortura', pasando por 'La Bicicleta', y cerró con la sesión de Bizarrap que marcó su ruptura con el futbolista Gerard Pique
También hubo hueco para los invitados: actuó junto a la brasileña Anitta y compartió escenario con figuras del músicales de Brasil como Caetano Veloso y Maria Bethânia y para recordar que un técnico murió durante el montaje.
La artista colombiana tiene con Brasil una relación que se remonta a los años noventa. Ella misma lo recordó frente al público: "Llegué aquí con 18 años, soñando con cantar para vosotros. Y mirad esto. La vida es mágica".
Felipe Maia, etnomusicólogo que investiga música popular y tecnologías digitales en la Universidad Paris Nanterre, apunta que ese vínculo tiene raíces culturales concretas. "Viene en parte de que Colombia y Brasil comparten muchas similitudes culturales", señala, y considera que el concierto del sábado "corona una relación que lleva muchos años construyéndose".
Entre el público no faltaban quienes llegaron de lejos. Wanderson Andrade, arquitecto de 30 años, voló desde Goiânia solo para el show y regresó al día siguiente. "Intenté conseguir entradas el año pasado y no pude", contó. Su primer tatuaje es un lobo en honor a la cantante. Otros, como Graciele Vaz, de 43 años, durmieron directamente en la playa la noche anterior tras cuatro horas de viaje desde Paraty.