13/10/2026
Llenar el tanque de nafta en América Latina tiene un costo muy diferente según el país que se tome como referencia
En lo que va de 2026, los precios de los combustibles en la región mostraron movimientos constantes como consecuencia de los cambios en las cotizaciones del dólar, las diferencias impositivas en cada mercado y el traslado de los vaivenes del petróleo internacional.
En la Argentina, el precio fue subiendo gradualmente en dólares, tanto por el contexto externo como por la actualización progresiva del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC). Este comportamiento ubicó al mercado local en un punto intermedio de la tabla regional, lejos de los países que aplican fuertes subsidios para abaratar el litro, pero también por debajo de las naciones donde cargar nafta resulta bastante más caro.
El panorama local se da en un contexto global donde el mercado energético sigue marcado por la inestabilidad. En las últimas semanas, las tensiones en Medio Oriente y las complicaciones para el tránsito de barcos por el estrecho de Ormuz impulsaron el valor del crudo en todo el mundo. Los ataques a petroleros y la incertidumbre sobre la seguridad de las rutas marítimas hicieron que el barril de Brent superara los 106 dólares este lunes, presionando los costos en las estaciones de servicio.
La situación en la Argentina y el lugar en el ranking
De acuerdo con los datos de Global Petrol Prices al 5 de octubre de 2026, la Argentina ocupa el puesto 16 entre 30 países latinoamericanos evaluados, con un precio promedio de 1,422 dólares por litro de nafta súper.
Una comparación con los valores de comienzos de año, revela que el litro de nafta súper aumentó 0,263 dólares entre enero y octubre, lo que representa una suba acumulada del 23% en dólares en los primeros diez meses del 2026.
A pesar de este incremento, la Argentina se ubica justo en la mitad del ranking regional. Su valor en dólares queda por debajo del que pagan los conductores en varios países vecinos, pero se mantiene por encima de los mercados que cuentan con subsidios estatales directos al consumo.