16/09/2026
El Índice de Precios Internos al Por Mayor acumuló un incremento interanual del 29,8%, impulsado principalmente por el alza en productos primarios e importados
En agosto de 2026, el índice de precios internos al por mayor (IPIM) mostró un incremento de 2,1% respecto del mes anterior, reflejo de una dinámica general de subas tanto en los bienes producidos localmente como en los importados. El aumento global se compone de una suba de 2,1% en los Productos nacionales y de 2,9% en los Productos importados.
Si bien la inflación mayorista suele usarse de anticipo de la minorista –que en agosto registró un alza de 1,7%–, la canasta con la que se mide incluye solo bienes, mientras que el IPC está integrado por un combo de bienes y servicios –además, medidos a nivel consumidor final–.
Según detalló el Indec, dentro de los productos nacionales, las divisiones con mayor incidencia positiva en el IPIM fueron petróleo crudo y gas, con 0,71 puntos porcentuales; productos agropecuarios, con 0,25 puntos; alimentos y bebidas, con 0,17 puntos; productos refinados del petróleo, con 0,14 puntos; y vehículos automotores, carrocerías y repuestos, con 0,10 puntos.
Paralelamente, el índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) registró una variación de 2,3% en el mismo periodo. Esta suba se explicó por un aumento de 2,2% en los Productos nacionales y de 3,0% en los Productos importados, mostrando una presión similar de los componentes externos sobre los precios mayoristas básicos.
De manera complementaria, El Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), que calcula la variación de los valores de la producción local sin impuestos, tuvo un aumento de 2,3% en agosto y una variación de 29,7% en los últimos 12 meses.
La lectura de estos indicadores sugiere que factores locales vinculados a la producción de hidrocarburos y a la actividad agropecuaria fueron determinantes para el comportamiento de los precios mayoristas en agosto. La mayor variación en los Productos primarios dentro del IPP apunta a un escenario en el que las materias primas impulsaron con fuerza la dinámica inflacionaria mayorista, mientras que los bienes manufacturados y la energía registraron aumentos más moderados.