20/07/2026
La caída del poder adquisitivo, la suba del precio relativo de la carne vacuna y el mayor peso de las exportaciones explican el retroceso del abastecimiento interno
El consumo de carne vacuna cayó más de 11% en el primer semestre del año a la par de una aceleración en los precios de los cortes, de acuerdo a lo informado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
El primer semestre de 2026 dejó en evidencia hasta qué punto esos factores pueden combinarse para golpear el consumo. Según el último informe económico de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el abastecimiento del mercado doméstico de carne vacuna cayó 11,5% en la comparación interanual durante enero-junio de este año.
De este modo, el primer semestre del año se ubicó como el peor de los últimos 30 años.
La entidad explicó que esa retracción respondió, principalmente, al menor poder adquisitivo de los hogares, golpeado por el encarecimiento de la carne vacuna en relación con otros alimentos.
Esta retracción se refleja con claridad en el consumo por habitante. El promedio móvil de los últimos doce meses indica que el consumo per cápita anual se ubicó en 47 kilos, resultando un 8,2% menor al promedio registrado en junio del año pasado, lo que equivale a una pérdida de 4,2 kg por habitante al año.
De acuerdo con los datos que releva el Indec y que la cámara recopila en su informe, el rubro carnes y derivados acumuló un incremento de 45% en los últimos doce meses, muy por encima del 33,5% que marcó el índice general de precios al consumidor en el mismo período.
Al analizar específicamente los cortes vacunos, el aumento de precios fue mayor ya que escaló al 53,6% anual en junio. En contraste, el precio del pollo avanzó a un ritmo inferior, con un alza del 29,9% anual. En los últimos doce meses, el kilo de carne vacuna se encareció un 18,3% en relación con el kilo de pollo.
La caída del consumo interno no puede explicarse únicamente por los precios. También influyó la dinámica de la oferta. En el primer semestre se faenaron 6,02 millones de cabezas de ganado vacuno, un 8,9% menos que en igual período de 2025, en el marco de un proceso de menor disponibilidad de hacienda para faena que la industria viene atravesando desde hace tiempo.
Sin embargo, el informe destaca que en el último trimestre se ha observado una fase de estabilización de precios. En junio, el precio promedio de los cortes vacunos registró una leve baja del 0,1% mensual.
La razón está en que las exportaciones tomaron un camino inverso: en los primeros seis meses del año sumaron 408,6 mil toneladas, un 10,2% más que en el mismo período de 2025. Esto significa que, del total de carne vacuna producida en el país, una porción mayor que en años anteriores se destinó a los mercados externos y una porción menor quedó disponible para el consumo local.
La debilidad de la demanda local ha alterado la distribución de la producción nacional. En el primer semestre de 2026, el mercado interno absorbió el 71,4% de la carne producida, una cifra menor al 75,6% que representaba en el mismo periodo de 2025.
Esta tracción externa, liderada por la ampliación de la cuota con Estados Unidos, compensa parcialmente la baja actividad de la industria frigorífica, que en junio operó con niveles históricamente bajos debido a la menor oferta de hacienda.