02/06/2026
Con una acumulación del 14,8% en cinco meses. La situación alimentaria de las familias sigue siendo crítica
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas registró una desaceleración del índice al 2,4% mensual, con una acumulación del 14,8% en cinco meses. La situación alimentaria de las familias sigue siendo crítica.
La inflación de mayo de 2026 cerró en 2,4%, la cifra mensual más baja registrada en lo que va del año, según el informe económico y social del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) con sede en Córdoba. La baja de 0,2 puntos porcentuales respecto a abril marca el segundo mes consecutivo de desaceleración, la inflación interanual se ubica en el 33%.
Con este ritmo, el IETSE proyecta que la suba de precios cerrará 2026 en torno al 33,5% anual.
Canasta básica: más del 57% de los hogares no llegó
A pesar de la desaceleración inflacionaria, los indicadores sociales relevados en mayo muestran una situación alimentaria que no da señales de mejora. La línea de pobreza se ubicó en $ 1.921.763 y la línea de indigencia, en $ 1.052.191.
El 57% de los hogares encuestados no logró cubrir de manera satisfactoria la Canasta Básica Alimentaria durante el mes. Del 43% restante que sí lo consiguió, el 72% dependió de asistencia estatal para lograrlo.
Los datos de la Encuesta de Hogares del IETSE dan cuenta de una situación que se sostiene principalmente sobre financiamiento, transferencias del Estado y préstamos informales.
Hambre, deuda y reducción de comidas
Los indicadores cualitativos de la encuesta son contundentes. El 11,5% de los hogares redujo su ingesta a una sola comida diaria o atravesó situaciones de hambre durante mayo. El 21,4% debió pedir alimentos o ayuda económica para adquirirlos.
El 21,8% se quedó sin alimentos en algún momento del mes, mientras que el 32,3% experimentó hambre que no pudo satisfacer por falta de recursos. En paralelo, el 53% tuvo que eliminar alguna comida del día, siendo la cena la más afectada.
El dato que sintetiza la fragilidad del cuadro general: el 87,5% de los hogares debió financiar la compra de alimentos con tarjeta de crédito, crédito informal o dinero prestado.
El comercio minorista cayó casi un 9% interanual
En el plano de la actividad económica, el comercio minorista de alimentos registró en mayo una caída del 8,8% en volumen respecto al mismo mes del año anterior. El IETSE señala que esta contracción consolida la tendencia recesiva que viene observándose en el sector.
Tanto los indicadores sociales como los de actividad comercial no muestran señales de recuperación. Las expectativas para el segundo semestre del año son desfavorables en tres dimensiones: empleo, rentabilidad y sostenibilidad del comercio minorista.