09/04/2026
Los valores se mantendrían por los próximos 40 días sin cambios hasta que las refinadoras compensen los saldos pendientes con los productores
La caída del petróleo a nivel internacional abre una ventana poco habitual en el país: la posibilidad de una reducción en los surtidores. Sin embargo, los valores se mantendrían por los próximos 40 días sin cambios hasta que las refinadoras compensen los saldos pendientes con los productores
En la Argentina, hablar de combustibles más baratos no es frecuente. Sin embargo, la fuerte baja del crudo -cercana al 20 por ciento en un solo día- empieza a modificar las expectativas dentro del negocio de las Estaciones de Servicio.
El exsecretario de Energía Daniel Montamat, explicó a Surtidores que este movimiento tiene una causa concreta: la descompresión en Medio Oriente y la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que permitió normalizar la circulación de buques que transportan petróleo y GNL.
“El mercado ya mostró lo que veníamos anticipando: una baja fuerte en los precios, producto de factores geopolíticos. Hoy el petróleo y el GNL están marcados por esa volatilidad”, sostuvo.
A partir de allí, el especialista trazó una proyección clara. Si se consolida la desescalada, el barril podría encontrar un primer piso en torno a los 80 dólares y, en un plazo de dos a tres meses, acercarse a los 70.
“Si el conflicto se resuelve y se restablecen los flujos normales, es posible que el petróleo vuelva a ese nivel. Y ahí sí podríamos ver una baja en los combustibles”, afirmó Montamat.
Ese punto es clave para las Estaciones de Servicio. No se trata solo de una mejora en los costos, sino de la posibilidad concreta -y poco habitual- de que el precio en surtidor retroceda.
Pero antes hay un paso previo. Durante el período en que el crudo superó los 100 dólares, con picos de hasta 115, se implementó un esquema de compensación para evitar trasladar toda la suba al público. Ese desfasaje todavía sigue vigente.
“Los precios internos están más alineados a un barril de 90 dólares. Esa cuenta compensadora se va a saldar cuando el petróleo baje. Hasta que eso no ocurra, no va a haber alivio en el surtidor”, advirtió.
Montamat también se refirió al comportamiento del consumo. “En el corto plazo la demanda es inelástica, pero en el mediano y largo plazo los aumentos terminan generando una caída”, enfatizó, marcando un dato que ya empieza a sentirse en el despacho.
Además, remarcó que el valor en surtidor no depende solo del petróleo. Hay al menos cuatro factores que definen el precio final: la cotización internacional del crudo, el tipo de cambio, los impuestos y los biocombustibles.
Sobre este último punto, detalló que la evolución del etanol y el biodiésel también inciden en el precio de la nafta y el gasoil, por tratarse de componentes obligatorios en la mezcla.
A esto se suma otro elemento que todavía no terminó de ajustarse: los impuestos. Hubo un nuevo atraso en la actualización, especialmente en el gasoil, que todavía no refleja plenamente ese componente en el precio final.
“Siempre hay que mirar las cuatro variables: el precio internacional del petróleo, el tipo de cambio, los impuestos y los biocombustibles. Aunque el crudo baje fuerte, si esos factores no se acomodan, el precio en surtidor no va a reflejarlo de inmediato”, remarcó.
Y dejó una advertencia final que siguen de cerca las Estaciones de Servicio: “Si el petróleo efectivamente se ubica en torno a los 70 dólares en los próximos meses, entonces sí vamos a ver una baja en los combustibles. Pero primero hay que saldar los atrasos y reacomodar todos los componentes del precio”, finalizó Montamat.