26/03/2026
La crisis económica y el cambio de hábitos ponen en jaque a un símbolo de la mesa argentina
El consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa un momento crítico y los especialistas advierten que podría caer a mínimos históricos. La combinación de precios elevados, poder adquisitivo deteriorado y cambios en los hábitos alimenticios está modificando la dieta de los argentinos, tradicionalmente reconocida por su alto consumo de carne.
Según estimaciones del sector, la ingesta per cápita podría ubicarse por debajo de los niveles registrados en las últimas décadas, reflejando un cambio estructural en el mercado interno. Los consumidores optan cada vez más por alternativas más económicas, como pollo o cerdo, mientras que otros reducen directamente la cantidad de proteína animal en su dieta.
La situación preocupa a los productores y frigoríficos, que ven cómo la demanda interna se retrae en un contexto de costos crecientes y dificultades para exportar. Además, el fenómeno impacta en la identidad cultural del país, donde la carne vacuna ha sido históricamente un símbolo de la gastronomía nacional.
Los analistas señalan que, de mantenerse la tendencia, el 2026 podría marcar un punto de quiebre en el consumo de carne en Argentina, con consecuencias económicas y sociales de gran alcance.