27/02/2026
Cambios fiscales implementados por el Ejecutivo argentino afectan tarifas de combustibles líquidos y gasoil en todo el país
El Gobierno aplicó una suba parcial en los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), que se traslada directo al precio del litro de nafta y gasoil. La decisión, oficializada a través del Decreto 116/2026 publicado en el Boletín Oficial, modificó el cronograma de actualización que previamente estableció el Decreto 617/2025. Durante marzo, los consumidores de naftas y gasoil enfrentarán un aumento limitado, mientras que el incremento total será efectivo recién a partir del 1 de abril de 2026.
El texto normativo indica que el objetivo principal de esta medida es “continuar estimulando el crecimiento de la economía mediante un sendero fiscal sostenible”. El Ejecutivo optó por aplicar solo una parte de los ajustes acumulados y distribuir el impacto en dos etapas, en un contexto donde los impuestos a los combustibles constituyen una fuente relevante de recaudación.
La disposición de una suba parcial durante marzo alcanzó tanto a la nafta sin plomo y la nafta virgen como al gasoil. Para las naftas, la actualización fijó un incremento de $17,385 por litro en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y de $1,065 por litro en el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). En el caso del gasoil, el ajuste abarcó $14,884 por litro en el ICL, un adicional de $1,696 por litro en el IDC y un monto diferencial de $8,059 para la zona de influencia de la Patagonia y otras áreas específicas.