07/10/2026
El máximo tribunal desestimó las apelaciones presentadas por la defensa de Alberto Daniel Navarro, ex futbolista del equipo marplatense, así como de Esteban Freiz, quienes fueron condenados por la venta de sustancias prohibidas
La Corte Suprema de Justicia confirmó la pena de cuatro años y ocho meses de prisión impuesta a Alberto Daniel Navarro, ex jugador de Aldosivi, por la comercialización de drogas en Mar del Plata.
Con la autorización de los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el tribunal supremo declaró inadmisibles los recursos presentados por las defensas de Navarro y Freiz.
Así, se ratificó la condena por los delitos de tráfico de estupefacientes y posesión ilegal de un arma de fuego de uso civil, imponiendo a Navarro una pena de cuatro años y ocho meses de prisión, mientras que Freiz fue sentenciado a cuatro años y cuatro meses en prisión.
Navarro, apodado “Beto”, había sido integrante de Aldosivi a finales de los años 80 y principios de los 90, y después trabajó como DJ en eventos electrónicos en Mar del Plata.
De acuerdo a la investigación, entre agosto de 2021 y principios de 2022, vendía drogas en dosis destinadas al consumidor, principalmente éxtasis, desde su hogar, utilizando el servicio de delivery o durante fiestas electrónicas.
El caso señala que Navarro fue detenido por la Policía mientras transportaba en su vehículo 75 tabletas de MDMA, 4,6 gramos de “cristal”, tres paquetes de tipo ziploc con ketamina en polvo de color púrpura y 63 pastillas de clefedrona. También poseía dinero y una balanza de precisión.
Durante los operativos se confiscó, además, un arma de fuego. Según el expediente, más de 500 horas de escuchas telefónicas corroboraron la actividad de narcotráfico en conjunto con Freiz, conocido como “Tutti”, quien está relacionado con el poker y las relaciones públicas en clubes nocturnos.
En 2024, el Tribunal en lo Criminal N. º 4 de Mar del Plata enjuició a los acusados y les impuso pena. Posteriormente, la decisión fue ratificada por el Tribunal de Casación de la provincia y la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires rechazó el recurso contra la sentencia.
Las defensas apelaron ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero el tribunal supremo desestimó el recurso y mantuvo las condenas.