30/09/2026
La Selección Argentina se impuso por goleada 4 a 0 con los goles de Lautaro Martinez, Nico Paz, Christian Romero y de José Manuel Lopez marcando fortaleza en el Estadio Mario Alberto Kempes en este amistoso internacional correspondiente a la fecha FIFA
En una noche cargada de emociones y con la expectativa puesta en el primer compromiso tras el retiro de Lionel Messi de la selección nacional, la Selección Argentina goleó 4-0 a Bolivia en el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El encuentro amistoso, correspondiente a la fecha FIFA, sirvió para que el conjunto de Lionel Scaloni demostrara que el recambio generacional marcha sobre rieles firmes y con un funcionamiento aceitado.
Desde el pitazo inicial, la Albiceleste impuso condiciones ante un rival que apostó por replegarse y achicar espacios hacia atrás. La resistencia boliviana se desmoronó a los 19 minutos, cuando Lautaro Martínez capturó la pelota en el área y, con un derechazo cruzado y letal, firmó el 1-0 para abrir el marcador. El dominio local no cesó y, apenas diez minutos más tarde, el juvenil Nico Paz estiró la ventaja con una definición exquisita: tras recibir una asistencia milimétrica de Exequiel Palacios, se la picó al arquero rival con una clase que desató los aplausos de todo el estadio.
En el complemento, la tónica del partido no se modificó. Con el control absoluto de la posesión y una presión alta que asfixió las salidas del conjunto visitante, Argentina liquidó el pleito por la vía aérea. A los 54 minutos, el defensor Cristian "Cuti" Romero, quien tuvo el orgullo de portar la cinta de capitán en su provincia natal, ganó en lo alto tras un córner y conectó un potente cabezazo para estampar el 3-0.
Con el partido totalmente resuelto, Scaloni aprovechó para mover el banco de suplentes y darle rodaje a las caras nuevas del plantel. Sobre el cierre del encuentro, a los 86 minutos, el ingresado "Flaco" López selló la goleada definitiva empujando el balón a la red tras una gran jugada colectiva.
El 4-0 final exime de mayores análisis y deja un saldo sumamente positivo para la campeona del mundo. El equipo mostró frescura, hambre de gloria y variantes ofensivas para suplir la ausencia de su máximo ídolo. Sin tiempo para festejos prolongados, la delegación argentina ya pone la mira en su próximo compromiso del sábado ante Burkina Faso, donde buscará seguir afianzando el funcionamiento de este nuevo proceso.