15/08/2026
El “Lobo” tuvo que jugar con dos menos tras las expulsiones de Alexis Steimbach y Germán Conti
La ciudad de La Plata se tiñó por completo de rojo y blanco. En una tarde que quedará guardada en las páginas doradas del club, Estudiantes dio una auténtica exhibición de fútbol y contundencia al golear 4-0 a Gimnasia por la quinta fecha del Torneo Clausura 2026. Ante un Estadio UNO repleto y ensordecedor, el equipo de Eduardo Domínguez aprovechó al máximo los errores y el descontrol de su eterno rival para estirar la ventaja en el historial profesional a 19 partidos de diferencia.
El inicio del encuentro mostró la tensión habitual de estos cruces, con mucha pierna fuerte y poco espacio para jugar. Sin embargo, el destino del clásico empezó a sellarse antes del descanso por las irresponsabilidades del "Lobo". Primero, Alexis Steimbach vio la tarjeta roja por una durísima infracción, dejando a la visita con diez hombres. Cuando Gimnasia intentaba acomodarse al golpe, Estudiantes facturó: a los 43 minutos, Joaquín Tobio Burgos mandó un centro preciso y Eros Mancuso, con una volea espectacular de derecha, desató el primer grito de la tarde.
Si el panorama ya era desalentador para los dirigidos por Marcelo Méndez, el arranque del segundo tiempo fue directamente una pesadilla. Apenas se jugaban los primeros instantes del complemento, el defensor Germán Conti vio la expulsión directa y dejó a Gimnasia con nueve futbolistas en cancha. A partir de ese momento, el partido dejó de ser tal y se transformó en un monólogo absoluto del conjunto albirrojo, que manejó los tiempos y la pelota a su antojo.
A los 15 minutos de la segunda mitad, Tiago Palacios frotó la lámpara y sacó un zurdazo mágico que se clavó en el ángulo, estirando la ventaja y liquidando cualquier intento de reacción anímica de la visita. Diez minutos más tarde, Tobio Burgos, la gran figura del encuentro, coronó su brillante actuación picando la pelota con una categoría excelsa ante la salida del arquero para poner el 3-0.
Con el rival totalmente entregado y los hinchas delirando en las tribunas, faltaba el golpe final. A los 39 minutos, el ingresado Alexis Castro capturó una pelota dentro del área y, con una gran media vuelta, selló el 4-0 definitivo que desató el delirio total. Estudiantes firmó una goleada memorable que ratifica su enorme paternidad en los últimos años, mientras que Gimnasia se hundió en un mar de nervios y deberá hacer una profunda autocrítica tras una de las peores tardes de su historia reciente.