02/08/2026
Con un vibrante 2-2 en el Coloso del Parque por la fecha 3 del Clausura, el Xeneize rescató un punto agónico tras una ráfaga ofensiva de la Lepra en el segundo tiempo
Con un vibrante 2-2 en el Coloso del Parque por la fecha 3 del Clausura, el Xeneize rescató un punto agónico tras una ráfaga ofensiva de la Lepra en el segundo tiempo.
En un encuentro lleno de emociones, polémicas y giros en el marcador, Newell's Old Boys y Boca Juniors igualaron 2 a 2 en el Estadio Marcelo Bielsa. El equipo comandado por Rodolfo Arruabarrena demostró una gran superioridad en la primera etapa, pero pagó caro sus desatenciones defensivas en el complemento ante un Newell's herido que reaccionó a tiempo y casi se queda con la gloria ante su gente.
Desde el pitazo inicial, Boca se adueñó del mediocampo con la jerarquía de Leandro Paredes en la distribución. La ofensiva visitante lastimó constantemente por la banda derecha, donde la velocidad de sus atacantes se convirtió en una pesadilla para el fondo rosarino.
A los 30 minutos de juego, la superioridad táctica se tradujo en el marcador: tras un preciso centro pinchado, Santiago Ascacíbar apareció por detrás de la defensa para clavar un cabezazo letal que dejó sin respuestas al arquero local. Antes del entretiempo, la polémica se encendió cuando la Lepra reclamó un penal por una presunta mano en el área que ni el árbitro Andrés Merlos ni el VAR consideraron sancionable.
La charla técnica de Frank Darío Kudelka surtió efecto inmediato en el inicio de la segunda mitad. Newell's salió a presionar alto y forzó los errores en la salida de Boca. A los 50 minutos, tras un despeje corto, el uruguayo Matías Cóccaro definió al ángulo superior izquierdo decretando el 1-1 parcial.
El impacto aturdió al conjunto de la Ribera. Apenas nueve minutos después, a los 59', el juvenil Luca Regiardo aprovechó un letal contragolpe para cruzar un potente derechazo inalcanzable para el arquero xeneize, poniendo el 2 a 1 e instalando la locura en las tribunas.
Cuando la derrota de Boca parecía sentenciada y el equipo se mostraba sin reacción, un contraataque fulminante devolvió el alma al cuerpo de los visitantes. La jugada colectiva terminó en los pies de Alan Velasco, quien sacó un fuerte remate para estampar el 2-2 definitivo a los 81 minutos.
En tiempo de descuento, Boca estuvo a punto de llevarse los tres puntos con un remate que se estrelló en el palo y una arremetida final que pasó rozando el poste, cerrando un verdadero partidazo que dejó conformes a los neutrales pero con sabor a poco para ambos.