28/07/2026
Emiliano "Dibu" Martínez vivió un episodio inesperado durante sus vacaciones en Mar del Plata, cuando la camioneta en la que se desplazaba quedó atascada en el barro en la zona de Sierra de los Padres
El arquero de la Selección argentina fue asistido por un grupo de vecinos que recorría el lugar para intentar saludarlo.
Uno de los hombres que participó del rescate contó cómo se produjo el encuentro. "Salimos en moto porque había llovido mucho y los caminos estaban intransitables. En eso doblamos y vemos a lo lejos dos camionetas. Nos fuimos acercando despacio y vimos una figura imponente de casi dos metros. 'Ese es el Dibu, papá', me dijo mi hijo. Yo no podía creer que fuera cierto", recordó en declaraciones a La Capital.
Según relató, el arquero les explicó la situación y les pidió ayuda para desatar unas lingas. "Tenía las manos en los bolsillos y enseguida mostró esa sonrisa tan propia de él. Nosotros no queríamos invadir de ninguna manera, pero le preguntamos qué le había pasado, nos contó y nos pidió si no teníamos un cuchillo porque no podían desatar los nudos de las lingas. Yo tenía una navaja y enseguida me tiré al suelo para intentar desatarlos", señaló.
El vecino también destacó la actitud del campeón del mundo durante todo el episodio. "La verdad es que quiero resaltar la calidad humana del Dibu. Una persona extraordinaria. Ni siquiera hablamos de fútbol o del Mundial, sino que fue una charla distendida, de amigos que se encuentran de casualidad", afirmó.
Más adelante recordó una anécdota que surgió durante la conversación: "De pronto nos preguntó: '¿Y qué andan haciendo ustedes por acá?'. Yo asomé desde el piso, todo lleno de barro y le dije que no nos iba a creer, pero habíamos salido para ver si lo encontrábamos".
Antes de despedirse, Martínez les agradeció por la ayuda y tuvo un gesto con la familia. "Nos agradeció de todas las formas posibles y nos dijo que lo habíamos salvado. Justo él, que nos dio tantas alegrías a los argentinos, nos agradecía a nosotros. Y encima es marplatense. Un fuera de serie", contó.
El hombre reveló que había llevado un póster con la histórica atajada a Randal Kolo Muani, camisetas y fibrones con la ilusión de cruzarse al arquero. "Y terminó firmándonos todo. Un fenómeno. Jamás me imaginé que nos pudiera pasar esto. Poder vivir este momento increíble con toda la familia es algo mágico. Encima cuando se estaba yendo, se frenó, se sacó el camperón oficial de la Selección y me lo regaló. Ahí sí, ya no pude aguantar. Me desbordó la emoción y me largué a llorar", concluyó. Fuente: (Telefe)