17/07/2026
El equipo que dirige Luis de la Fuente tiene debilidades que Lionel Scaloni intentará aprovechar para tratar de retener el título
Con una cadena de 38 partidos sin perder y después de demostrar uno de los niveles más altos del torneo, España alcanzará la final del Mundial 2026 contra Argentina.
No obstante, la selección dirigida por Luis de la Fuente también tiene debilidades que Lionel Scaloni tratará de aprovechar para intentar retener el título.
Las bandas son uno de los puntos más vulnerables, porque el despliegue ofensivo ininterrumpido de Marc Cucurella y Pedro Porro deja espacios detrás de los laterales. Al mismo tiempo, Lamine Yamal, Álex Baena y otros extremos no siempre logran regresar a defender.
Si Argentina logra recuperar la pelota en el medio del campo, tendrá la posibilidad de sacar provecho de esos espacios mediante las proyecciones de sus volantes y la rapidez de Nicolás González, Julián Álvarez o Giuliano Simeone para realizar un ataque contra los defensores centrales españoles corriendo hacia su propio arco.
La Selección puede encontrar otra situación favorable justo después de que España pierda el balón, porque la Roja ejerce una presión alta tras perder la posesión. Si esa primera línea es superada con pases certeros y veloces de Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul o Leandro Paredes, habrá mucho espacio para que Lionel Messi lleve a cabo contragolpes en superioridad numérica.
España también suele tener problemas cuando se enfrenta a defensas muy compactas y, a pesar de controlar la posesión por prolongados períodos, le resulta difícil crear ocasiones claras si no tiene espacios interiores para Dani Olmo o Pedri, dependiendo más de las actuaciones individuales de Nico Williams, Baena o Yamal.
El juego aéreo es otra oportunidad para Argentina, puesto que, a pesar de que España ha mejorado en el balón parado, aún muestra desatenciones en los envíos cruzados, una ventaja que pueden utilizar Lisandro Martínez, Cristian Romero y Nicolás Otamendi.
Asimismo, según algunos estudios, el dominio territorial de España no se traduce siempre en un ataque contundente y todavía tiene que probar la fortaleza mental que suelen mostrar los equipos con más experiencia en finales del mundo.