13/07/2026
El colegiado de 38 años fue hallado sin vida en la vía pública. Había quedado fuera de la cita mundialista pese a que se desestimó la acusación en su contra
El arbitraje europeo quedó conmocionado este lunes tras conocerse la muerte de Rob Dieperink, de 38 años. La Federación de Fútbol de Países Bajos comunicó la noticia sobre el juez que había sido elegido para el Mundial y luego quedó fuera de la competencia en medio de un proceso judicial.
Las circunstancias que rodean el deceso del réferi internacional se manejan con estricto hermetismo por parte de los organismos encargados de la seguridad y la salud. Las causas del fallecimiento todavía no fueron informadas oficialmente y el caso se mantiene bajo reserva, lo que alimenta las dudas en los medios de su país. Según trascendió en las últimas horas, las fuerzas de seguridad abrieron una investigación después de hallar su cuerpo en la vía pública, sobre la misma calle en la que tenía fijada su residencia habitual.
La federación neerlandesa expresó su dolor mediante un comunicado: “Estamos conmocionados y profundamente entristecidos por el fallecimiento del árbitro Rob Dieperink. El arbitraje pierde a un juez muy valorado, con experiencia internacional, pero sobre todo a un excelente y comprometido compañero”, deslizaron.
Dieperink contaba con una trayectoria respetada en el viejo continente, habiendo debutado en la Eredivisie en 2017 y trabajado como VAR durante la Eurocopa 2024.
Su nombre fue incluido en la lista inicial de FIFA para ejercer justicia en la Copa del Mundo, pero se le retiró después de que fuera demorado en Londres en abril debido a una acusación seria que luego no tuvo soporte judicial.
El suceso ocurrió antes de un partido de la Conference League que se disputó entre el Crystal Palace y la Fiorentina. En ese marco, se acusó al colegiado de una supuesta conducta inapropiada con un menor, lo que llevó a las autoridades británicas a iniciar una investigación.
La resolución de los tribunales de Gran Bretaña llegó a tiempo para aclarar su situación legal, pero no para revertir las determinaciones corporativas tomadas por las máximas autoridades del fútbol asociado. La Justicia de Gran Bretaña finalmente desestimó la denuncia al determinar que no existían elementos que respaldaran la acusación. Tras la resolución absolutoria, el propio juez habló públicamente en el periódico De Telegraaf sobre el impacto que había tenido el caso en su vida y cuestionó las consecuencias deportivas: “Me entristece mucho haber sido acusado injustamente. Cooperé plenamente con la investigación policial y fui completamente transparente”. Pese al cierre definitivo de la causa, la FIFA mantuvo la decisión de excluirlo de la cita mundialista.