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11/07/2026

Falleció "Cacho" Valdez, una figura histórica del rugby en Tucumán

Universitario, el club de sus amores, y la URT despidieron con profundo pesar a quien dejó un legado que trascendió las canchas

El rugby tucumano despidió este sábado a Carlos "Cacho" Valdez, quien falleció a los 93 años. Figura emblemática de Universitario, dedicó gran parte de su vida al crecimiento del club y al desarrollo del rugby provincial como jugador, entrenador, dirigente y presidente.

Nacido un 20 de abril de 1933, Cacho no fue un dirigente más; fue un arquitecto de voluntades. Jugador, presidente, entrenador y, por sobre todas las cosas, un mentor que entendió (mucho antes que otros), que un club se construye con personas y no solo con resultados.

Valdez llegó a Universitario en 1950 y durante más de siete décadas dejó una huella en la institución. Además de su trayectoria deportiva, fue reconocido por su compromiso con la formación de jóvenes y por defender siempre los valores del rugby amateur. Solía repetir una frase que resumía su forma de entender el deporte: "El club está por encima de cualquier nombre".

En el mundo del deporte, la noticia causó un intenso pesar. Universitario despidió a Cacho con un emotivo mensaje, en el que resaltó que "hay personas que simplemente pasan por un club y otras que se vuelven parte de su historia", describiendo a Cacho como uno de los principales soportes del club.

La Unión de Rugby de Tucumán también manifestó su tristeza por la muerte de Valdez y subrayó que él fue uno de los líderes que más ayudó a que el rugby tucumano creciera y se identificara, destacando su dedicación constante tanto al deporte como a la educación de las nuevas generaciones.

Fiel a su estilo de "no querer salir en la foto", Cacho Valdez se marchó sin hacer ruido. Nos deja la obligación de mantener ese espíritu vivo, de comprender que las personas pasan, pero el club, ese club que él cuidó como a su larga vida, es lo único que permanece.

De esta manera, el rugby tucumano despide a un maestro que hoy es una leyenda. Cacho ya descansa, aunque es difícil imaginar una cancha sin su calma. Y probablemente, en algún espacio reservado para los grandes, él ya estará iniciando ese tercer tiempo eterno riendo con Ramiro y hablando sobre la ovalada, los valores y, lo más importante, su querido Universitario.

En su carrera, fue campeón como jugador y como entrenador, formó parte del equipo tucumano, desempeñó diferentes posiciones en la Unión de Rugby de Tucumán y presidió al Universitario entre 1982 y 1992. No solamente en los títulos que alcanzó, sino también en el respeto y el reconocimiento de aquellos que compartieron con él la pasión por la ovalada se evidencia su legado.