21/03/2026
Su figura marcó una época y dejó una herencia difícil de igualar
El periodismo deportivo argentino atraviesa horas de duelo tras la muerte de Ernesto Cherquis Bialo, quien falleció a los 85 años luego de atravesar una leucemia que había deteriorado su salud en el último tiempo. Su figura marcó una época y dejó una herencia difícil de igualar.
El reconocido cronista ya había enfrentado complicaciones médicas durante el año pasado, cuando debió ser internado en el Hospital Alemán. Aquella situación generó una fuerte cadena de apoyo en el ambiente, con pedidos de donación y múltiples muestras de afecto de colegas e hinchas.
En ese contexto crítico, el propio protagonista reveló el duro diagnóstico que recibió de su médica: "No tengo buenas noticias. La médula no funciona. Haga lo que tenga que hacer. Despídase de quien se tenga que despedir, firme los papeles que tiene que firmar". Contra todo pronóstico, logró recuperarse por un tiempo.
Meses después, el periodista explicó con crudeza el cuadro que derivó en su enfermedad: "Yo tuve un enfriamiento que se convirtió en un broncoespasmo, que se transformó en una pulmonía y que terminó, este, con una, una neumonía bilateral. La neumonía bilateral me produjo la falta absoluta de defensas y la falta absoluta de defensas hizo que dejara de funcionar mi médula. Y cuando mi médula dejó de funcionar, el organismo reaccionó con una leucemia”.
Su historia en los medios comenzó a escribirse a principios de los años 60, cuando dio sus primeros pasos en la mítica Editorial Atlántida. Allí ingresó a El Gráfico, la revista más influyente del continente, tras una entrevista que marcaría su destino profesional.
A lo largo de las décadas, construyó un nombre propio dentro de una redacción histórica, compartiendo espacio con figuras emblemáticas del periodismo deportivo.
Su crecimiento fue sostenido hasta alcanzar la dirección de la revista entre 1984 y 1990, etapa en la que consolidó su liderazgo. Fuente: (TyCSports)