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30/10/2026

Konstantin Rudnev fue hospitalizado tras sufrir una crisis hipertensiva, y la defensa impugnó la resolución judicial

El ciudadano ruso se encuentra en una clínica en Monte Grande después de presentar una presión arterial de 210/120

Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso acusado de liderar un grupo relacionado con la presunta trata internacional de personas en Bariloche, fue internado de manera urgente en la Clínica Monte Grande tras experimentar una crisis hipertensiva en su casa en San Vicente, en medio de un debate legal sobre las condiciones del lugar donde debía recibir atención médica.

El incidente se produjo durante la noche del jueves, cuando el acusado mostró cifras de presión arterial de 210/120. Dada la gravedad de su condición, un cardiólogo llegó a su hogar, examinó su estado y ordenó su traslado inmediato en ambulancia a un centro de salud, donde fue ingresado en el departamento de cardiología.

De acuerdo con lo que su esposa, Tamara Rudneva, comunicó, el paciente se encuentra bajo vigilancia constante, con controles de su actividad cardíaca, presión arterial y pulso, mientras los médicos realizan pruebas para identificar las razones de las alteraciones que presenta.

La hospitalización se llevó a cabo después de varias semanas durante las cuales la defensa solicitó que se siguiera una recomendación médica que ya había sido incluida en el expediente. El Cuerpo Médico Forense había aconsejado su internación el 8 de octubre, y el juez federal a cargo tomó la decisión con carácter urgente cinco días más tarde.

No obstante, la discusión sobre la clínica sanitaria retrasó su realización. Mientras la defensa pedía que Rudnev recibiera atención en la Clínica Monte Grande, donde ya había sido tratado previamente y tenía antecedentes clínicos, el juzgado promovía su ingreso a un hospital público de alta complejidad.

La controversia aumentó nuevamente el 29 de octubre, cuando el juez dispuso su internación en el Hospital Regional Cuenca Alta Néstor Kirchner, de Cañuelas. Esta resolución fue apelada por el defensor Martín Luis Sarubbi, quien cuestionó la insistencia en ese establecimiento a pesar de que la clínica privada había notificado que tenía una cama disponible y la capacidad necesaria para recibirlo.

En su apelación, el abogado argumentó que el informe del Cuerpo Médico Forense sugería una internación en un centro de alta complejidad, y que la referencia a un hospital público había sido presentada como un ejemplo, sin imponer la obligación de acudir a una institución específica.

También recordó que anteriormente el juzgado había gestionado su ingreso al Hospital Italiano, que había informado que no tenía disponibilidad, y al Británico, que tampoco contaba con camas para recibirlo. En ese contexto, criticó que no se hubiera considerado la opción presentada por la Clínica Monte Grande.

Sarubbi invocó la Ley 26. 529 de Derechos del Paciente y manifestó que Rudnev tiene el derecho de participar en las decisiones relativas a su tratamiento y a escoger el lugar donde desea recibir atención. Asimismo, calificó la decisión como arbitraria por no explicar por qué el hospital de Cañuelas era preferible a la clínica privada sugerida por la defensa.

El planteamiento también se centró en el instante en el que se intentó proceder con el traslado. El abogado solicitó que se anule la medida y que se detenga su ejecución mientras se resolvía la apelación. Por otro lado, Tamara Rudneva afirmó que la hospitalización finalmente ocurrió en circunstancias diferentes a las que habían sido presentadas por los médicos que atendían a su pareja.

La mujer opinó que el empeoramiento de su situación hizo inevitable una intervención de emergencia y cuestionó por qué no se resolvió antes la disputa sobre el lugar de atención médica.

Los archivos médicos aportados por la defensa indican que el cardiólogo Tomás Miguel Mullins examinó a Rudnev en su hogar a las 22. 16 del jueves. El médico registró una presión arterial de 210/120 y dolor espontáneo, y documentó un diagnóstico de "hipertensión arterial grave de riesgo indeterminado".

Este nuevo incidente se suma a los antecedentes médicos que habían sido relevantes en las conversaciones sobre su situación de encarcelamiento. El 1 de octubre, cinco miembros del Cuerpo Médico Forense se desplazaron a su hogar para evaluarlo, tras haber pasado por tres cirugías durante 2026.

En esa evaluación se observaron irregularidades en el ritmo cardíaco, una frecuencia cercana a los 125 latidos por minuto y una saturación de oxígeno de alrededor del 92 por ciento. El informe oficial del 8 de octubre determinó que Rudnev no cumplía con las condiciones físicas para permanecer en una unidad penitenciaria y que su hogar tampoco era adecuado para tratar el cuadro clínico.

Por este motivo, los médicos recomendaron su hospitalización en un centro de alta complejidad para llevar a cabo estudios neurológicos, cardiovasculares y respiratorios, establecer diagnósticos y definir los tratamientos necesarios.