09/09/2026
La distribuidora Naturgy dispuso una restricción del 50% en el abastecimiento de gas natural para aquellas industrias radicadas en Tucumán que operan bajo la modalidad de contratos interrumpibles
La inestabilidad energética vuelve a golpear de lleno al motor productivo del norte argentino. La distribuidora Naturgy dispuso una restricción del 50% en el abastecimiento de gas natural para aquellas industrias radicadas en Tucumán que operan bajo la modalidad de contratos interrumpibles, una medida de aplicación inmediata orientada a priorizar y blindar el consumo residencial.
La decisión encendió una fuerte luz amarilla en el entramado fabril local, que aún arrastra las graves secuelas económicas dejadas por las parálisis totales registradas durante los meses más crudos del invierno, poniendo en vilo la continuidad de los procesos productivos en plena temporada alta.
La letra chica de los contratos y la saturación del sistema
En el mercado energético nacional, las reglas de juego operan bajo un esquema diferenciado regulado por el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS). Por un lado, los usuarios con contratos firmes abonando una tarifa superior aseguran un volumen ininterrumpible de fluido.
Por el otro, las empresas adheridas a contratos interrumpibles obtienen una bonificación tarifaria a cambio de aceptar una cláusula condicional: el suministro puede disminuirse o cortarse por completo cuando la demanda general colapsa o el sistema de transporte sufre cuellos de botella. Ante la suba de la presión sobre las redes, la distribuidora activó este mecanismo de ajuste para evitar un colapso en los hogares, hospitales y escuelas de la región.
El fantasma de julio y el impacto sobre las economías regionales
La nueva quita operativa retrotrae el fantasma de los momentos más críticos del invierno, cuando las bajas temperaturas obligaron a implementar esquemas de corte severos que paralizaron plantas enteras.
Desde la Unión Industrial de Tucumán (UIT) advirtieron que este tipo de restricciones repentinas desequilibran los costos fijos y comprometen seriamente los compromisos de exportación. Sectores clave como la industria azucarera —en plena zafra— y la actividad citrícola sufren demoras y mermas operativas que ponen en riesgo miles de puestos de trabajo directos e indirectos en la provincia.
Infraestructura al límite y un monitoreo día a día
La vulnerabilidad estructural del norte argentino frente a la falta de obras de transporte a nivel nacional mantiene a los industriales en estado de alerta permanente.
Mientras las fábricas operan con márgenes operativos reducidos, las cámaras empresarias y las autoridades provinciales continúan de cerca la evolución de la inyección de gas desde la cuenca neuquina. De mantenerse los elevados niveles de consumo residencial sin una baja en la demanda, el escenario de restricciones podría profundizarse, reactivando los peores temores de parálisis fabril en el noroeste del país.