21/08/2026
Los abuelos paternos y maternos del menor se mostraron unidos y recordaron cómo fue la última vez que lo vieron
En medio de un profundo dolor, los abuelos paternos y maternos de Izan Aguirre, el nene de seis años que fue hallado sin vida en los brazos de su madre en la localidad de San Justo, provincia de Santa Fe, recordaron al pequeño y se mostraron unidos mientras atraviesan en duelo. “Era la luz de la casa”, expresó uno de ellos.
Según contó Juan, abuelo paterno del nene, en las horas previas al hecho, Izan y su madre - actualmente detenida por el crimen - habían estado en su casa, compartiendo un momento en familia: “Tomamos unos mates, compartimos con ella, con él, con Sandra, mi señora, un momento normal, mucha risa de parte de él, bromas como siempre nos hacía él”, recordó. Más tarde, el nene y su mamá regresaron a su casa y en horas de la noche volvieron a compartir la cena con los abuelos.
El último intercambio entre Juan y el pequeño quedó grabado en la memoria del hombre. “Al momento que se iban yo le decía a Izan que al otro día lo iba a despertar temprano para que vaya a la escuela y él me dijo: ‘No, Tata, no voy a ir porque va a llover’. Lo último que me dijo fue: ‘Hasta mañana, Tata, te amo’ y cruzaron”.
Romina, la madre de la principal sospechosa también recordó la última vez que vio a Izan. Contó que hace unos días su hija había viajado a Santa Fe porque habían operado a su padrastro: “Fue el último contacto que tuve con el nene, mi bebé. Lo despedí cuando se vinieron para acá. Él me dijo: ‘No, Tata, te amo’, y fue la última vez que lo vi. No lo vi mas”, relató.
Después recibió una llamada de Juan. “Me dice que el nene le estaba mal, que parece que estaba muerto. Yo no entendía. Solté el teléfono, vine y me encontré con todo esto”, contó.
Por su parte, Sandra, la abuela paterna, describió a Izan como el centro de la familia y recordó las pequeñas rutinas que compartían. “Sabíamos que, si despertábamos en la mañana, lo teníamos enfrente a él. Él se cruzaba con nosotros y nos despertaba”, señaló.
“Él venía y decía: ‘Nonita, ¿qué hay para comer?’. Todos los días me decía lo que quería comer. Él amaba comer su guisito. A la mañana no desayunaba. ‘Nona, me quedó guiso’, me decía, ‘calentame guiso’. Y comía antes de irse a la escuela. Lo que él quería, uno le hacía”, recordó.
Con la voz quebrada, Sandra agregó: “Nosotros vivíamos por él. Era la luz de acá de la casa, el terremoto. Como él decía: ‘Nona, soy el rey de la casa’. Así es, el rey de la casa y de nuestro corazón. No puedo creer que mi bebé ya no esté".
La mujer también recordó cómo compartían momentos cotidianos: “Él venía y hacíamos unas tostadasporque le encantaba mucho el queso untable. ‘Hacemos unas tostadas y hacemos un mate cocido, Nona’”, me decía.
“Él era mi bebé, mi vida. No puedo creer que ya no lo voy a tener más. Entro a mi casa y él no está en mi pieza, no está mirando su dibujito, no me está pidiendo nada. No sé cómo voy a seguir sin él, sin tenerlo acá, sin escucharlo. No sé qué voy a hacer”, expresó Sandra.
Los abuelos también rechazaron las acusaciones contra la madre de Izan y sostuvieron que nunca habían observado malos tratos hacia el niño. “Estamos todos unidos en la misma causa, porque sabemos que Rocío nunca maltrató al chico. Entonces no podemos inventar algo que no es, porque no la podemos acusar. Nosotros sabemos que ella como mamá no lo hizo”, afirmó Sandra.
En cuanto al padre de Izan, Juan contó que atraviesa un momento de profundo dolor. “Mi hijo está destruido, no sale de su pieza. Lo vemos cuando viene a calentar el agua para tomar unos mates o algo, pero no quiere salir afuera”, relató. Y agregó: “Es un chico muy cerrado, muy duro, siempre fue así, muy cerrado con nosotros y, bueno, está pasando este momento. Yo creo que le vamos a dar el tiempo que sea necesario”.
Sandra recordó algunos de los últimos momentos que compartió con su nieto. “Él estaba contento porque iba a cambiar un dientito”, contó, al recordar que el niño esperaba recibir dinero del Ratón Pérez. También rememoró que el lunes habían pasado toda la tarde juntos y que el martes hicieron tortas fritas.
“Él hacía torta frita con la madre a la mesa, jugaban entre ellos, se reían, se peleaban, él le quitaba el celular a la mamá como hacía siempre. No sé, ahora no va a estar más. No lo voy a tener más... ¿A quién le voy a cocinar? A mi bebé no lo tengo más”, concluyó, completamente quebrada por la pérdida.
Sandra también habló sobre la relación entre el padre de Izan, Rocío y la nueva pareja del joven. Según explicó, las mujeres mantenían un buen vínculo y compartían momentos con el niño. “Sí, ellas tenían una buena relación, salían con el nene, iban a la plaza, tomaban mates, iban a tomar helado. Se llevaban re bien”, contó.
La abuela recordó además una conversación que había mantenido con Rocío sobre la separación y aseguró que la mujer todavía tenía sentimientos por el padre de Izan. “Yo sé que Rocío lo ama todavía a mi hijo, porque ella me dijo: ‘Es el amor de mi vida, Sandra, yo no lo voy a dejar de amar nunca, es el papá de mi bebé’”, relató.
La madre de Izan permanece detenida, con asistencia psicológica y psiquiátrica. Mientras la investigación intenta determinar qué ocurrió dentro de la vivienda y reconstruir las últimas horas de Izan, sus abuelos mantienen una postura común: sostienen que la mujer atravesó extraño un episodio en el que habría perdido contacto con la realidad. (Fuente: Minuto Uno)