14/08/2026
El corredor permanece cerrado desde el 14 de julio y, por el momento, las autoridades no establecieron una fecha para su reapertura
El Paso Internacional Cristo Redentor, que une Argentina y Chile a través de Mendoza, lleva un mes sin actividad debido a las condiciones climáticas que afectan a la alta montaña. El corredor permanece cerrado desde el 14 de julio y, por el momento, las autoridades no establecieron una fecha para su reapertura.
El período de inactividad ya superó el récord reciente registrado en 2023, cuando el paso permaneció bloqueado durante 26 días consecutivos. La principal dificultad no radica solamente en la acumulación de nieve, sino también en la continuidad de los temporales y del viento blanco.
Cuando las máquinas consiguen despejar la Ruta Nacional 7 y la Ruta 60-CH del lado chileno, las ráfagas vuelven a cubrir la calzada y reducen considerablemente la visibilidad. A esto se suman las bajas temperaturas, que generan hielo y complican las tareas destinadas a garantizar una circulación segura.
El panorama meteorológico tampoco permite anticipar una solución inmediata. Para los próximos días se pronostican nuevas nevadas, temperaturas bajo cero y ráfagas que podrían llegar a los 160 kilómetros por hora. Según los pronósticos, las condiciones adversas podrían mantenerse hasta el lunes.
El cierre tiene además un fuerte impacto sobre el transporte de cargas. Unos 3.400 camiones permanecen varados en distintos puntos de Mendoza a la espera de que se habilite el corredor, mientras las empresas afrontan mayores costos y demoras en sus operaciones.
Ante esta situación, los gobiernos nacional y provincial desplegaron operativos de asistencia para los transportistas. Más de 650 camiones permanecen concentrados en playas de espera y paradores, donde reciben atención médica, insumos y asistencia.
Desde APROCAM señalaron que, si bien las condiciones meteorológicas no pueden controlarse, resulta necesario reforzar los recursos y la maquinaria disponibles para aprovechar las ventanas de buen tiempo y acelerar el despeje de las rutas.
La situación también afecta a otros sectores vinculados al comercio y al tránsito internacional, como exportadores, importadores, empresas logísticas, estaciones de servicio y prestadores turísticos. Algunos camiones fueron derivados hacia pasos alternativos, entre ellos Pino Hachado, aunque los desvíos implican recorridos mucho más extensos y también tienen dificultades durante el invierno.
La reapertura del Cristo Redentor requiere, además, que se encuentren garantizadas las condiciones de circulación tanto en Argentina como en Chile. También deben estar operativos el túnel internacional y los controles de Migraciones, Aduana y los demás organismos que intervienen en el cruce.
Por ese motivo, un período breve de mejoría no resulta suficiente para habilitar el tránsito. Las autoridades necesitan contar con varias horas de estabilidad que permitan despejar las rutas sin que nuevas nevadas o ráfagas vuelvan a bloquearlas.
Si bien en otros inviernos, como los de 1984, 1997 y 2000, se registraron nevadas más intensas, el paso pudo ser habilitado entre los distintos temporales. La particularidad de esta temporada es la sucesión de tormentas que impidió recuperar la circulación durante un período prolongado.
Mientras continúan las tareas de despeje a ambos lados de la cordillera, el pronóstico mantiene bajas las posibilidades de una reapertura inmediata y miles de transportistas deberán continuar aguardando una mejora sostenida del tiempo. Fuente: NA.