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28/07/2026

La ANMAT habilitó la venta libre de diez grupos de medicamentos para afecciones leves

Antialérgicos, antiácidos, antitusivos y antiparasitarios como la Ivermectina dejan de requerir prescripción médica para su venta

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la venta libre de diez grupos de medicamentos para afecciones de baja complejidad que hasta ahora solo podían adquirirse con receta. 

La medida quedó formalizada en la Disposición N° 4714/2026, publicada en el Boletín Oficial, y alcanza a especialidades medicinales que el organismo considera de seguridad, calidad y eficacia probadas.

Entre los principios activos incorporados al nuevo régimen figuran Trimebutina Maleato, Levocetirizina Diclorohidrato, Fexofenadina Clorhidrato y Dimenhidrinato, además de la combinación de Nafazolina Clorhidrato con Feniramina Maleato. También quedaron comprendidos la Olopatadina Clorhidrato, la Carboximetilcisteína, el Cloruro de Aluminio Hexahidratado, el Carbonato de Calcio combinado con Tintura de Árnica Montana y Nitrato de Plata, y la Ivermectina

Según trascendió, el objetivo de la ANMAT es facilitar el acceso de la población a estos productos y promover un uso responsable.

La disposición se enmarca en la Resolución del Ministerio de Salud N° 284/2024, que le había encomendado al organismo revisar la condición de venta de determinadas especialidades medicinales. Bajo ese mismo esquema, la ANMAT ya había autorizado previamente la venta libre de los prazoles (omeprazol y derivados), de medicamentos con Acetilcisteína y de formulaciones con Retinol, Alantoína, Tocoferol, Ácido Bórico, Óxido de Zinc, Amorolfina y Aciclovir.

El caso de los prazoles funcionó como antecedente para medir el impacto del cambio regulatorio: entre mayo de 2024 y junio de 2026 esos medicamentos aumentaron entre 30,2% y 40,4%, muy por debajo del 94,7% que registró el índice de precios al consumidor en el mismo período. De acuerdo con la información oficial, ese desempeño mostró una ampliación del acceso, una baja de precios en términos reales y la ausencia de maniobras especulativas, lo que sirvió de base para avanzar con nuevas autorizaciones.

Para pasar de venta bajo receta a venta libre, los productos debieron cumplir tres condiciones: eficacia y seguridad sostenidas para aliviar síntomas fácilmente reconocibles por el usuario; un margen terapéutico amplio, de modo que una dosis mayor a la recomendada no represente un daño grave; y al menos cinco años de comercialización bajo receta en el país sin reportes de eventos adversos graves.

La decisión también se apoyó en antecedentes internacionales. El organismo tomó en cuenta que agencias regulatorias de alta vigilancia sanitaria como la EMA, la AEMPS de España, la ANSM de Francia, la FDA de Estados Unidos, ANVISA de Brasil e INVIMA de Colombia ya habían aprobado la venta libre de estos mismos principios activos.

En cuanto a la implementación, los lotes ya liberados antes de la entrada en vigencia de la norma podrán seguir comercializándose sin modificar su rótulo ni su prospecto. Los que se liberen después deberán incorporar un código QR con el prospecto correspondiente y adecuar sus presentaciones según la dosis, el intervalo entre tomas y la duración del tratamiento indicada.

La medida se da en un contexto de mayor cooperación regulatoria entre la Argentina y Estados Unidos. 

Semanas atrás, el ministro de Salud, Mario Lugones, encabezó junto a autoridades de la ANMAT un encuentro con representantes de la FDA estadounidense, encabezados por el comisionado asociado para Estrategia y Política Global, Mark Abdoo, del que surgió una mesa de trabajo conjunta para definir acciones regulatorias hasta 2028. 

Entre los mecanismos analizados se incluyó el llamado reliance inteligente, que permite aprovechar evaluaciones técnicas ya realizadas por agencias internacionales de referencia para agilizar los tiempos de aprobación sin modificar los estándares de seguridad.