21/07/2026
Las provincias de la cordillera recibieron la temporada invernal en su totalidad, lo que para Mendoza significó el cierre de los pasos fronterizos y la cancelación de las clases
Este martes, la Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza hizo público que las clases presenciales para el turno tarde en los colegios de Uspallata (en Las Heras) y Malargüe (en su propio departamento) quedan suspendidas por las fuertes nevadas y la inestabilidad climática general.
En cambio, los alumnos de todas las modalidades y niveles de la educación pública recibirán clases a través de la plataforma educativa Escuela Digital Mendoza, mientras que los estudiantes del resto de la provincia cuyana regresarán a las aulas presenciales después de que se haya levantado el aviso por lluvias intensas y nieve.
La DGE comunicó en su página oficial que se tomó la decisión considerando las sugerencias de la Dirección de Defensa Civil debido a que los caminos están intransitables por las lluvias más recientes.
"En el resto de la provincia, el servicio educativo se brinda con total normalidad", comunicaron las autoridades.
Conforme a la previsión meteorológica que indicaba temperaturas extremadamente frías, nevadas, lluvias, vientos fuertes y zonas en las que no se podía transitar por los caminos, la medida ya había sido adoptada el 2 de julio pasado.
Unos días después, las autoridades provinciales decidieron cerrar el paso fronterizo Cristo Redentor por la misma razón -el pronóstico del clima y el riesgo de la ruta- y alrededor de 580 camiones quedaron estancados temporalmente en Uspallata.
Por esa razón, las playas están saturadas al límite de su capacidad. La Gendarmería Nacional comunicó que, debido a la previsión de un mal clima prolongado, el cruce seguirá cerrado por lo menos hasta final de mes.
En este momento, solamente está permitido el tránsito hasta Uspallata, con cadena obligatoria y vehículos en condiciones ideales.
Las autoridades informaron que Villa Las Cuevas tiene hasta 1,30 metros de nieve acumulada y Puente del Inca y Penitentes tienen 80 centímetros. En estas últimas localidades se llevan a cabo inspecciones debido al peligro de avalanchas.
Situaciones parecidas ocurrieron en otras provincias de la cordillera, como Neuquén y Río Negro, donde las fronteras se cerraron.
Por otro lado, la mayor parte de las rutas de Santa Cruz y Chubut están abiertas.