17/07/2026
La mañana de aquel lunes, a las 9.53, una bomba destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ubicada en Pasteur 633, en el barrio porteño de Once
En un nuevo aniversario del ataque terrorista del 18 de julio de 1994, la Secretaría de Cultura de la Nación rinde homenaje a las 85 víctimas fatales y a las más de 300 personas que resultaron heridas en uno de los hechos más dolorosos de la historia argentina.
La mañana de aquel lunes, a las 9.53, una bomba destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ubicada en Pasteur 633, en el barrio porteño de Once. Más de tres décadas después del ataque, considerado por la justicia argentina un delito de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptible, la causa continúa sin condenas y el reclamo de memoria, verdad y justicia permanece vigente.
Recientemente, el presidente Javier Milei señaló: "Buenos Aires es la ciudad que alberga la comunidad judía más grande de América Latina. Lo que representa para nosotros tanto un orgullo como una gran responsabilidad. Lamentablemente también, es la ciudad que ha sufrido dos ataques por parte del terrorismo antisemita. En 1992 y 1994 se cobró un total de 114 vidas. Un acto cobarde y criminal que constituye una marca imborrable en nuestra historia y nos impulsa cada día a buscar justicia por las víctimas".
Como cada año, la AMIA, DAIA y Familiares de las Víctimas convocan a toda la sociedad a participar del Acto Central por el aniversario del atentado terrorista el viernes 17 de julio frente a Pasteur 633. Bajo el lema “Hoy no podemos perder la memoria”, el acto comenzará a las 9.53 con el sonido de la sirena, hora exacta en la que fue perpetrado el ataque en 1994. Este año, la fecha del aniversario coincide con el descanso del Shabat, por lo que, en respeto a esa observancia, la conmemoración se adelanta al día anterior.
Para este aniversario, además, se inauguró "Pasteur 9.52", un mural del artista visual Lucas Lasnier (conocido como Parbo) que desde ahora forma parte del edificio reconstruido en el solar de Pasteur 633. La obra recrea la fachada de la histórica sede de AMIA tal como se encontraba un minuto antes de la explosión.
Esta emotiva pieza, realizada en látex acrílico sobre una superficie de 5 x 8 metros, está acompañada por dos fragmentos de piedra que pertenecieron al edificio original de 1945.
Actividades culturales
Año tras año, la AMIA mantiene activas sus acciones de memoria, redoblando el reclamo incansable para que los autores materiales e intelectuales de la masacre sean finalmente juzgados y condenados.
En ese marco, presentó el video "Hoy no podemos perder la memoria", dirigido por Lucas Fossati y con voz de Federico D´Elía. La emotiva producción reversiona el popular cántico mundialista “Muchachos”, para reflexionar sobre los momentos de alegría y las vidas que las 85 víctimas fatales no pudieron vivir.
Además, convocados por el Departamento de Arte y Producción de la institución, decenas de referentes de los ámbitos artístico, periodístico y cultural participan en redes de una nueva y emotiva acción de recordación y homenaje a las 85 personas asesinadas, con reflexiones sobre el paso del tiempo y el compromiso de mantener viva la memoria de las víctimas.
Para sostener la denuncia de impunidad, también regresó a los escenarios La silla vacía, una obra que reúne los testimonios de cuatro familiares de víctimas fatales. Con dramaturgia de Sol Levinton y la voz en off de Ricardo Darín, Hugo Basiglio, Jennifer Dubín, Adrián Furman y Alejandra Terranova interpretan una parte de sus propias historias sobre el escenario: cuando la explosión de la bomba en Pasteur 633 les arrebató a un ser querido. Adrián, además, es sobreviviente del atentado.
La tercera temporada, que comenzó el 24 de junio en Macabi, culminará el 20 de julio, cuando la obra forme parte del 8.° Encuentro Internacional de Educación Judía.
Historia de la Asociación
Fundada en 1894, los primeros esfuerzos de la AMIA se concentraron en la creación de un cementerio para cumplir con los ritos funerarios comunitarios. Con las sucesivas olas migratorias, la institución creció; para 1920 se transformó en el espacio clave de articulación y participación de la población judía en el país. El reflejo de ese desarrollo se consolidó en 1945 con la apertura de su histórica sede de la calle Pasteur.
En 1994, mientras organizaba los festejos por su centenario, la institución fue blanco del terrorismo internacional. Exactamente cinco años después del atentado, el 26 de mayo de 1999, la Asociación reabrió oficialmente sus puertas en un nuevo edificio emplazado en el mismo predio.
El solar de la AMIA, cuyo edificio fue destruido por el ataque, fue declarado Lugar Histórico Nacional en 2007 con el fin de preservar la memoria del mayor atentado terrorista de nuestra historia por la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos.
La foto de portada es del fotoperiodista argentino Julio Menajovsky, uno de los primeros en llegar al edificio.