24/06/2026
Ya había concluido su aislamiento obligatorio, luego de haber estado en contacto con un individuo contagiado, y tenía 45 años cuando comenzaron los síntomas
Este lunes, una mujer de 45 años murió en el Hospital Zonal Ramón Carrillo de esta ciudad cordillerana después de haber contraído hantavirus. Los expertos estaban particularmente preocupados por su muerte porque los síntomas se presentaron más allá del periodo de incubación normal.
La paciente era la esposa de un hombre que había estado hospitalizado por la misma enfermedad 45 días antes y que ya había sido dado de alta. La mujer, que vive en esta ciudad, fue llevada a la guardia el domingo pasado con síntomas que al principio se pensó que eran de una infección urinaria: tos, fiebre y mialgias (dolores musculares). Cuando se sospechó de hantavirus, fue ingresada en la Unidad de Cuidados Intermedios; allí, una prueba PCR confirmó el diagnóstico. No obstante, su condición se deterioró de manera drástica en pocas horas.
El Hospital Zonal comunicó que la mujer se encontraba estable cuando fue admitida, al proporcionar información acerca de la celeridad del desenlace. No obstante, se descompensó en menos de 24 horas y su situación empeoró: ingresó a terapia intensiva y murió pocas horas después. Los médicos añadieron que la evolución negativa es frecuente en casos graves de hantavirus, pero lo inusual es el calendario del contagio.
La mujer no mostró síntomas durante el periodo de 21 días de aislamiento preventivo para contactos cercanos, tal como lo indica el protocolo. Rodrigo Bustamante, quien es el director del área de Epidemiología del hospital, declaró: “Los síntomas comenzaron a los 46 días de haber contactado con su pareja, previo a la internación de él”.
El experto explicó que se mandaron ayer muestras al Instituto Malbrán para tener más claridad acerca de la procedencia de la infección: "Tratamos de averiguar si su contagio fue interhumano o si, al igual que el de su pareja, fue ambiental. Sin embargo, ella no reportó haber realizado ninguna actividad riesgosa". Las actividades que se incluyen son las siguientes: ingresar a espacios cerrados infestados, limpiar áreas sin ventilación y acampar en lugares con maleza.
Bustamante añadió que les pareció raro el tiempo que pasó hasta la aparición de los síntomas, porque "normalmente ocurre entre los 15 y 20 días o, en situaciones excepcionales, entre los 42 y 45 días". No obstante, garantizó que es necesario descartar la infección ambiental "para poder garantizar que su incubación fue más prolongada de lo habitual".
La cepa Andes, que es propia de la Patagonia y es la única capaz de transmitirse de un ser humano a otro, sería la responsable si se verifica que se transmite de persona a persona.