24/05/2026
Más de 200 mil personas coparon la avenida Corrientes para ser parte de una noche que mezcló historia, música, arte y gastronomía alrededor del monumento más emblemático de la Ciudad
El Obelisco cumplió 90 años y Buenos Aires lo celebró con una fiesta masiva que transformó el centro porteño en un enorme escenario cultural a cielo abierto. Más de 200 mil personas coparon la avenida Corrientes para ser parte de una noche que mezcló historia, música, arte y gastronomía alrededor del monumento más emblemático de la Ciudad.
La celebración formó parte de “Corrientes 24 horas” y convirtió a la avenida en un recorrido inmersivo por distintas épocas de la cultura porteña. Entre teatros, bares y pizzerías repletas, miles de personas caminaron por una Corrientes intervenida con instalaciones temáticas, propuestas artísticas y shows en vivo hasta entrada la madrugada.
Uno de los momentos más impactantes de la noche fue el espectáculo de mapping interactivo en 3D proyectado sobre el Obelisco. Durante 20 minutos, las imágenes repasaron la historia del monumento desde su inauguración el 23 de mayo de 1936 hasta hoy, acompañado por música en vivo de Damián Mahler y su Orquesta.
La propuesta también incluyó seis estructuras inspiradas en el Obelisco distribuidas a lo largo de Corrientes, cada una dedicada a una década distinta de la vida cultural porteña. Hubo referencias a la Buenos Aires de los años 30, al auge del tango en los 40 y 50, la psicodelia de los 60, la cultura DJ de los 70, el pop de los 80 y 90 y la escena urbana contemporánea de los 2000.
Donde hoy se levanta el Obelisco alguna vez estuvo la iglesia San Nicolás de Bari, demolida en 1931 durante la apertura de la Diagonal Norte. El monumento, diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch, mide 67,5 metros de altura y desde el año pasado cuenta con un mirador que permite ver la Ciudad desde su cima.
La noche también tuvo un guiño emotivo de Mirtha Legrand, que recordó en redes sociales haber viajado desde Villa Cañás junto a sus padres para ver la inauguración del Obelisco cuando tenía apenas ocho años. “El Obelisco es algo amado, querido, adorado por los argentinos”, compartió.
El cierre del festival quedó en manos del músico Joaco Burgos y del set del dùo de DJs "No Name", que extendieron la celebración hasta la madrugada en una jornada que volvió a confirmar al Obelisco como uno de los grandes símbolos culturales y emocionales de Buenos Aires.