04/05/2026
El laboratorio Richmond produce en alianza con la firma tailandesa BioNet una fórmula innovadora y más potente de refuerzo contra pertussis, tétanos y difteria basada en la tecnología recombinante. La vacuna recibió la aprobación de ANMAT y de la Agencia Europea de Medicamentos.
La tos convulsa, conocida también como coqueluche o tos ferina, muestra un resurgimiento preocupante en Argentina y la región.
Este aumento está asociado directamente a la caída de las coberturas de vacunación, especialmente en menores de un año y embarazadas.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional Nº 799, en las primeras nueve semanas de 2026 los casos de tos convulsa aumentaron 147% respecto al mismo período de 2025, pasando de 87 a 215 casos. Si bien el 50% de los casos corresponde a menores de dos años, un 33% corresponde a niños de entre 3 y 14 años, lo que evidencia que las brechas de vacunación no son recientes.
La enfermedad, causada por la bacteria Bordetella pertussis, es altamente contagiosa y puede transmitirse incluso por adultos y adolescentes con síntomas leves o inespecíficos, lo que complica el control epidemiológico.
Un frasco de vacuna transparente se encuentra sobre una superficie metálica en un laboratorio farmacéutico moderno, con científicos y equipo especializado desenfocados al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Nueva generación de vacunas
En respuesta al escenario epidemiológico, Laboratorios Richmond lanzó en abril de 2026 la vacuna Boostagen-2®, una formulación de refuerzo contra pertussis, tétanos y difteria basada en tecnología recombinante.
Esta vacuna, desarrollada en alianza con la firma BioNet de Tailandia y aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), así como por la Agencia Europea de Medicamentos, introduce una innovación relevante para la inmunización de adolescentes, adultos y embarazadas.
“Estamos dando un paso decisivo hacia una nueva generación de vacunas. Gracias a esta tecnología podemos aumentar la inmunogenicidad con un excelente perfil de seguridad, particularmente en este contexto de incremento importante de casos”, destacó en diálogo con Infobae el doctor Maximiliano Bergman, director médico de Laboratorios Richmond.
Las vacunas tradicionales contra la tos convulsa utilizan una toxina que se inactiva mediante procesos químicos, como el uso de formaldehído o glutaraldehído. Este procedimiento altera la estructura tridimensional de la proteína y puede reducir hasta un 80% los sitios por donde las células de defensa la reconocen. Esto limita la calidad de la respuesta inmune, ya que el sistema inmunológico no identifica la bacteria de la manera más efectiva.
En cambio, la tecnología recombinante permite modificar la toxina de la bacteria mediante ingeniería genética. “Estas mutaciones eliminan la toxicidad, pero preservan la estructura original de la proteína”, explicó Bergman.
Así, el sistema inmune recibe una “imagen” más fiel de la bacteria y produce anticuerpos que se unen con mayor fuerza y son capaces de neutralizar mejor el patógeno.
Esta diferencia cualitativa en la respuesta inmunológica significa no solo generar más anticuerpos, sino también lograr que sean más efectivos. Los estudios clínicos muestran que la vacuna recombinante consigue mayor capacidad neutralizante, mayor avidez de los anticuerpos y, en definitiva, una protección más robusta y duradera frente a la tos convulsa.
“El gran avance científico está dado por el componente de pertussis, diseñado como una vacuna recombinante, diferente a las actualmente disponibles en el mercado, que emplean la toxina detoxificada químicamente”, según explicó Elvira Zini, directora científica de Laboratorios Richmond.
“Al contener hemaglutinina filamentosa, la vacuna induce anticuerpos que bloquean la adhesión de la bacteria al epitelio respiratorio, reduciendo su capacidad de colonización”, indicó Zini.
Además, los componentes de tétanos y difteria cuentan con la precalificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que garantiza estándares globales de pureza y potencia, agregó la especialista.