22/04/2026
Científicos del CONICET descubrieron los restos de un lagarto de 70 millones de años. Es el espécimen más completo de su tipo en Sudamérica y revela cómo era la vida antes de la gran extinción
Un grupo de investigadores encabezado por especialistas del CONICET halló en Río Negro los restos de un reptil que vivió hace 70 millones de años en la Patagonia argentina. De acuerdo con el estudio de los fósiles, se trata del lagarto terrestre más completo del Cretácico tardío.
A diferencia de sus contemporáneos de varias toneladas, el Paleoteius era una criatura diminuta, de apenas 15 centímetros de largo. Su apariencia, según pudieron reconstruir los especialistas, era singular: tenía un cráneo de solo 2 centímetros, adornado con pequeñas protuberancias que le daban una textura rugosa.
Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo fue el perfecto estado de conservación del fósil, algo poco común en este tipo de animales.
Para la ciencia, encontrar fósiles de animales tan pequeños no es tarea sencilla. Al ser frágiles, sus huesos suelen desintegrarse antes de convertirse en piedra. Por eso, el hallazgo de gran parte del esqueleto y el cráneo de este ejemplar permite llenar un vacío de "decenas de millones de años" en la historia evolutiva de los reptiles en Sudamérica.
“Los restos fósiles de animales pequeños son en general muy escasos. Particularmente, las lagartijas y lagartos, debido a su pequeño tamaño y su gran fragilidad, se fosilizan muy poco. Los restos que se encuentran son, en general, muy incompletos”, explicó Federico Agnolín, primer autor del estudio e investigador del CONICET en el Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados.
A su vez, agregó: “Tuvimos la suerte de encontrar una gran parte del esqueleto, con gran parte del cráneo, que por primera vez brinda mucha información sobre la historia de estos reptiles en el cono sur. Si se tiene en cuenta que, para Patagonia, directamente, casi no se conocen restos de este tipo, hay que decir que el hallazgo de Paleoteius viene a llenar un vacío de decenas de millones de años”.
Para estudiar un animal tan diminuto sin dañar los huesos, los paleontólogos del Museo Argentino de Ciencias Naturales (MACN) tuvieron que recurrir a aliados inusuales. Trabajaron junto a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), utilizando microtomografías computadas de alta resolución.
Gracias a esta tecnología, pudieron descubrir que esta especie contaba con: dientes de menos de 1 milímetro y estructuras internas del cráneo.
El Paleoteius vivió apenas 5 millones de años antes de que el famoso meteorito terminara con la era de los dinosaurios. Por eso, entender cómo vivía y cómo se relacionaba con su entorno es una pieza clave para armar el rompecabezas del Cretácico tardío.
En el descubrimiento, participaron científicos del CONICET, la Fundación Félix de Azara, el Museo Patagónico de Ciencias Naturales, la CNEA y la Universidad de Frankfurt, en Alemania. Además, la investigación fue financiada por la National Geographic Society y forma parte de un proyecto que busca reconstruir la vida en la Patagonia.