21/04/2026
Felipe Pettinato fue condenado a tres años de prisión en suspenso
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°14 porteño lo encontró culpable del delito de incendio culposo seguido de muerte en perjuicio de su amigo, el neurólogo Melchor Romero, hecho ocurrido en mayo de 2022 en el departamento que el acusado tenía en Aguilar y casi avenida Cabildo, en el barrio porteño de Palermo.
El veredicto fue leído por el juez Enrique Gamboa, que ejerció la presidencia del TOC porteño durante el juicio.
“El Tribunal resuelve imponer a Felipe Juan Pettinato la condena única de tres años de prisión en suspenso y costas por resultar autor material y penalmente responsable del delito de incendio culposo seguido de muerte, hecho ocurrido el 16 de mayo de 2022, en concurso real con el delito de abuso sexual simple, hecho del 8 de marzo de 2018 por el que fuera condenado el 29 de abril de 2024 por el Juzgado Correccional N° 1 de San Isidro”, sostuvo el magistrado al leer la parte resolutiva del veredicto.
Impávido, Pettinato, de 32 años, escuchó la decisión de los jueces Gamboa, Gabriel Vega y Gustavo Valle desde su domicilio, a través de la pantalla de su computadora. El juicio se desarrolló de manera virtual por medio de la plataforma Zoom.
El tribunal le impuso a Pettinato una serie de obligaciones que debe cumplir por el plazo de la pena. “Fijar residencia, someterse al cuidado de la Dirección Control y Asistencia de Ejecución Penal, continuar con sus tratamientos de desintoxicación y rehabilitación para el consumo de drogas que viene llevando adelante, previa exhaustiva revisación médica ante el Cuerpo Médico Forense tendiente a determinar su pertinencia y periodicidad”, fueron las obligaciones impuestas a Pettinato y leídas por el juez Gamboa.
También ordenaron que cuando la condena quede firme se proceda a la extracción de una muestra biológica e inclusión del perfil genético de Pettinato en el Registro Nacional de Datos Genéticos Vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.
El hijo del músico y conductor Roberto Pettinato , fue juzgado por el incendio de su departamento de Palermo, ocurrido el 16 de mayo de 2022. En el siniestro murió el neurórologo Melchor Rodrigo, un amigo del ahora condenado.
Ayer, antes de que el tribunal se retirara a deliberar, el juez Gamboa le había dado la posibilidad al imputado de ejercer el derecho de decir las últimas palabras antes de conocer la decisión. Pero Pettinato solo dijo: “Hola, Buenos días. No, muchas gracias, doctor. No voy a decir nada antes del veredicto. Muchas gracias”.
En la sala virtual de audiencias estaban presentes los padres de Felipe −Cecilia Dutelli y Roberto Pettinato−, sus hermanos Tamara y Homero, y su cuñado, José Glinski, diputado nacional (Unión por la Patria-Chubut).
Pettinato había llegado a juicio acusado de estrago doloso seguido de muerte, misma imputación por la que en diciembre de 2005 fueron procesados los músicos de la banda Callejeros a raíz del trágico incendio en el boliche República Cromañón, de Once.
Los fundamentos de la sentencia, según anunció el juez Gamboa, se conocerán el lunes próximo.
En su alegato, el fiscal general Fernando Klappenbach había pedido la pena de 4 años y 7 meses de prisión para Pettinato al considerarlo autor penalmente responsable del delito de incendio culposo seguido de muerte en concurso real con abuso sexual simple (caso por el que ya fue condenado por el Juzgado Correccional N°1 de San Isidro).
Con relación a lo ocurrido el 16 de mayo de 2022, el fiscal sostuvo que “Pettinato, ese día, manipuló de manera negligente un encendedor con tapa, estilo Zippo. Y esa manipulación imprudente, negligente, por fuera de las tolerancias y de los riesgos permitidos, derivó en un incendio producto del cual falleció lamentablemente el doctor Rodrigo”.
Explicó que la prueba incorporada en el juicio no le permitió establecer “que ese incendio fue provocado en forma dolosa, deliberadamente” por el imputado.
Para el representante del Ministerio Público Fiscal no se podía afirmar que Pettinato hubiese dejado “librado a su suerte o a la buena de Dios” a su amigo. “Sí se puede decir que sus acciones no tuvieron éxito. No se puede decir que no intentó nada, que se ‘rajó’. Hizo lo que hizo, lo que la prueba sugiere, en un estado de shock, pero no alcanzó y no puedo evitar que su amigo falleciera”, explicó.
Klappenbach agregó: “Pettinato no se desentendió de su amigo. Lo digo porque surge de la prueba. Fue a buscar un matafuego, después fue a buscar otro, pero un vecino no lo dejó entrar [en el departamento]. Será un inútil, un perfecto inútil por el mal uso que le dio al matafuegos, qué sé yo. Pero no se puede afirmar que no hizo nada”.
Absolución
La defensa de Pettinato había pedido la absolución de su asistido. “Es inocente”, afirmó en su alegato ante el tribunal Norberto Frontini, uno de los abogados del ahora condenado.
“La carga de la prueba recae exclusivamente en los acusadores [el Ministerio Público Fiscal y la querella]. Esa carga incriminante no fue satisfecha a lo largo del proceso”, dijo el letrado, que agregó: “La única respuesta es la absolución”.
En cambio, en su alegato, Alejandro Drago, abogado que representa a la familia de la víctima, había solicitado la pena de 15 años de prisión para Pettinato por estrago doloso seguido de muerte, la acusación con la que se llegó a juicio.
“Lo que sabemos es que el incendio existió y que lo provocó Pettinato. Lo que sí podemos cuestionar es que el 16 de mayo de 2022 el acusado no tuvo el menor gesto de empatía con la familia de la víctima, de quien decía que era su amigo, de quien era su médico tratante. No hubo una llamada, un mensaje. Eso era lo esperable de una persona de bien que se considera inocente; hubiera sido bueno que se presentara, que pidiera perdón o que diera detalles de lo que pasó”, dijo Drago.
El incendio ocurrió el 16 de mayo de 2022 en el departamento 22F del edificio de Aguilar 2390, casi Cabildo, en Palermo, donde vivía el hijo del músico.
En el requerimiento de elevación a juicio, el fiscal Martín Mainardi le imputó a Pettinato haber iniciado el fuego “a sabiendas del peligro que ello implicaba para los bienes propios y ajenos, para la vida de los habitantes del edificio y sobre todo de Rodrigo, quien estaba allí dormido e imposibilitado de reaccionar en caso de que el fuego se descontrolara, como efectivamente ocurrió”. Fuente: (La Nación)