20/04/2026
Promete un show de “estrellas fugaces” visible a simple vista en todo el país
El cielo de abril de 2026 se prepara para recibir uno de los eventos astronómicos más antiguos y fascinantes: la lluvia de meteoros de las Líridas. Este espectáculo natural, que promete ser visible a simple vista en toda la Argentina, tendrá su pico máximo de actividad entre la noche del martes 21 y la madrugada del miércoles 22 de abril.
Las Líridas son conocidas por su velocidad y sus estelas luminosas. Se originan a partir de los restos del cometa Thatcher (C/1861 G1), y cada año, cuando la Tierra cruza su rastro, se produce este espectáculo natural. Según los registros históricos, es la lluvia de meteoros más antigua de la que se tiene noticia: fue observada por primera vez en China en el año 687 A.C.
Las Líridas son fragmentos del cometa Thatcher (C/1861 G1). Cada año, cuando la Tierra atraviesa el rastro de "basura espacial" dejado por este cometa, estas chocan con la atmósfera a una velocidad de 176.400 km/h, generando los brillantes destellos conocidos como estrellas fugaces.
Se trata de la lluvia de meteoros más antigua de la que se tiene registro, habiendo sido observada por primera vez en China en el año 687 a.C..
No hace falta telescopio ni equipo especial: el mejor plan es buscar un lugar oscuro, lejos de las luces de la ciudad. Los campos abiertos o zonas rurales son ideales para disfrutar del show.
Este año, las condiciones astronómicas son excepcionalmente favorables:
El responsable de este fenómeno es el cometa Thatcher, que deja tras de sí una “basura espacial” de polvo y partículas a lo largo de su órbita alrededor del Sol. Cada abril, la Tierra atraviesa ese rastro y las diminutas partículas —del tamaño de un grano de arena— chocan contra la atmósfera a 176.400 km/h, al generar los destellos que conocemos como “estrellas fugaces”.
Para disfrutar del show no se requiere de telescopios ni equipos costosos, pero sí seguir algunas recomendaciones fundamentales para captar incluso los destellos más débiles:
Con la combinación de un cielo oscuro y la ausencia de luz lunar, la madrugada de este miércoles se presenta como la oportunidad perfecta para conectar con un fenómeno que maravilló a la humanidad por milenios.