En un fallo que habilita el inmediato cambio de custodia de uno de los símbolos más importantes de la independencia argentina, la jueza Macarena Marra Giménez rechazó la medida interina solicitada por los descendientes de Máximo Terrero y Manuela Rosas.
La magistrada fundamentó su resolución señalando que, en esta instancia inicial, no se acreditaron los requisitos legales para suspender el traslado. Entre sus argumentos, destacó la inexistencia de un "cargo" jurídico vinculante en la donación original de 1897 que obligara a que la pieza permaneciera exclusivamente en el museo civil.
Además, recordó que la reliquia ya estuvo bajo custodia militar durante casi cinco décadas (entre 1967 y 2015) sin que los herederos presentaran objeciones formales en aquel entonces.
Un traslado bajo la lupa
Pese a habilitar la mudanza, la Justicia ordenó que el Gobierno y el Regimiento de Granaderos presenten informes detallados en un plazo de cinco días sobre el destino de la pieza, las medidas de seguridad y los protocolos de conservación que se adoptarán.
Esta preocupación es compartida por los demandantes y su abogado, Nicolás Rechanik, quien advirtió sobre los riesgos de trasladar el sable en helicóptero hacia la ciudad de San Lorenzo para los actos conmemorativos del 7 de febrero.
La decisión del Ejecutivo ha generado una fuerte polémica en el ámbito cultural. María Inés Rodríguez Aguilar, quien fuera la directora del Museo Histórico Nacional, presentó su renuncia en señal de protesta ante el traslado.
Por su parte, los descendientes de Juan Manuel de Rosas —a quien San Martín legó el sable originalmente— sostienen que esta medida constituye una apropiación política y vulnera el derecho colectivo de acceso al patrimonio cultural.
El futuro de la causa
Aunque el traslado se realice según lo previsto para este sábado a las 7 de la mañana, la cuestión de fondo sigue vigente en la justicia. El tribunal continuará investigando la validez del vínculo de los demandantes como descendientes de Rosas y consultará a organismos especializados, como la Comisión Nacional de Museos y el Centro TAREA de la UNSAM, para determinar si el Regimiento de Granaderos es el lugar adecuado para la exhibición permanente de la reliquia.
Desde el Ministerio de Defensa, el jefe de Gabinete Guillermo Madero defendió la medida como un "acto de reparación histórica" y un gesto de respeto hacia los símbolos fundacionales de la Nación. Mientras tanto, el Museo Histórico Nacional ha visto un aumento inusual de visitantes que buscan ver el sable por última vez en su entorno civil antes de que regrese a los cuarteles.