09/02/2025
Con ráfagas de viento superiores a 95 kilómetros por hora, las llamas sigue avanzando sin control. Más de 600 brigadistas trabajan en tierra ante la imposibilidad de operar con medios aéreos
Mientras el principal foco de atención está puesto en lo que ocurre en Chubut y Río Negro, la provincia de Neuquén también sufre por las llamas: el incendio que azota al Parque Nacional Lanín se ha convertido en uno de los más devastadores registrados en la región en los últimos años. En las últimas 24 horas, el fuego arrasó con 15.000 hectáreas, afectando la biodiversidad del bosque y poniendo en riesgo a las comunidades cercanas. La situación se torna crítica debido a las adversas condiciones climáticas, que impiden el accionar de los medios aéreos y dificultan la labor de los brigadistas en tierra.
El humo denso que cubre el parque y las fuertes ráfagas de viento que superan los 95 kilómetros por hora han generado un escenario de extrema dificultad para el combate de las llamas. Mientras tanto, los esfuerzos de más de 600 personas, entre brigadistas, bomberos y personal logístico, se centran en frenar la expansión del incendio. Sin embargo, la falta de visibilidad ha obligado a suspender las operaciones aéreas, dejando la contención del fuego exclusivamente en manos de quienes trabajan desde tierra.